El desarrollo agrícola del entorno de Sevilla no se entiende sin el Canal del Bajo Guadalquivir, una infraestructura hidráulica clave para el riego de miles de hectáreas.
Este canal, con más de 150 kilómetros de longitud, permite llevar agua desde la presa de Peñaflor hasta distintas zonas agrícolas, garantizando el suministro a numerosas comunidades de regantes.
Un sistema que transforma el territorio
Gracias a esta red hidráulica, se ha podido convertir una amplia superficie en tierra fértil. Actualmente, el canal abastece cultivos como:
- Arroz
- Maíz
- Algodón
- Girasol
- Cereales
En el caso de la Comunidad de Regantes del Canal Isla Mínima, este sistema es esencial para garantizar cada campaña de riego.
Tipos de distribución del agua
El agua se distribuye principalmente de dos formas:
- Por gravedad: aprovechando la pendiente del terreno
- Mediante bombeo: en zonas elevadas
Esto permite adaptarse a las características de cada parcela.
Un sistema en evolución
En los últimos años, el canal ha evolucionado hacia modelos más eficientes, incorporando:
- Automatización
- Control de caudales
- Mejora de infraestructuras
Todo ello orientado a un uso más responsable del agua.
